viernes, 11 de noviembre de 2011

ASOMANDO EL MORRO EN CASA DE PRINCE


La novia, hermana de Prince

Ultimamente nos dejamos llevar bastante, caminamos por las calles sin rumbo fijo, dejando que las cosas sucedan, hablamos con gente y vemos las cosas que pasan por la calle. Suele ser todo un espectáculo. Pasan cosas a cada metro de calle, es un estar girando la cabeza constantemente. Aún no hemos visto a nadie con mal rollo, todo lo contrario. Siempre te sorprenden para bien. Hoy salíamos del mercado de Jodhpur, buscábamos una tetería en la que tomarnos unos tes y poder ir a dormir para no cenar y salirnos del presupuesto. Vimos uno desde la terraza de nuestro hotel pero como no estábamos seguros decidimos dar la vuelta a la manzana. En una de las calles cercanas a dicha tetería había una puerta que daba a un patio interior. Había mucha gente.



Asomamos la cabeza, cuando voy con la cámara encima me apunto a un bombardeo. Fue asomar la cabeza y un hombre muy majo llamado Prince nos saludó "How are you" así empieza siempre todo. Saludos, apretones de mano y presentaciones. Les pregunto que es esa fiesta y muy amable nos invita a entrar. Había mucha gente, hombres, mujeres, niños y ancianos. Un grupo de personas preparaba la comida.



Prince nos invita a cenar con ellos, para él es un honor que entremos puesto que se casa su hermana y es un momento muy especial para ellos. Nos hacen sentarnos y compartimos plato junto a los demás. Somos la espectación de la fiesta. Son todos familiares de Jodhpur. Sonríen y se acercan a nosotros. Tras quitarnos los zapatos nos sentamos en el suelo junto a Prince.




Comida de boda
Nos ponen una bandeja de plata con varios cuencos. Arroz, frutas, dulces y preparados vegetales. Estaba todo alucinantemente bueno. Cada vez que algo se terminaba allí aparecía alguien que pronunciando nuestros nombres amagaba con echar más comida en el plato. "No more please, thank you so mach". Prince lo entiende perfectamente y pide que no nos echen más comida. Terminamos todo lo que hay en el plato. No hay nada que dejemos por malo, todo está francamente bueno.




Nosotros con Prince

Les hago un montón de fotos y Prince me da su mail para que por favor se las mande en cuanto terminemos el viaje. Nos apretamos la mano y nos despedimos dándole a entender a él y a los presentes que nos sentimos muy contentos de haber compartido esa comida y ese rato con ellos.



  

Moga
Mujer preparando la comida



 







India te depara muchas cosas, entre mierda de vaca y detritus varios que abundan por las calles se encuentran miles de personas que te ofrecen todo lo que tienen.
Familia de Prince
Llega un momento en el que dejas de ver esas cosas malas, las que no tenemos en occidente para ver esas otras cosas buenas que tampoco tenemos allí. Imaginar por un momento que celebráis la fiesta de boda de un familiar y aparecen 2 extranjeros asomando la cabeza, ¿quien pensaría en invitarles a comer? aquí esas cosas pasan. India es todo eso y mucho más. Hoy hace más de una semana que estamos en este país.
Cada vez nos sentimos menos extraños en esta tierra.  

Pero antes de adentrarnos en la boda nos dimos una vueltita por el mercado de Jodhpur. El mercado comienza a las 11 de la mañana y dura hasta más o menos hasta las 10 de la noche, como todo por aquí esta lleno de gente, niños (que son los que recogen la basura), tuc tuc y vacas, vacas y más vacas... y se me olvidaba mierda de vaca. Cuando llegamos era ya de noche y todo estaba bañado  con una tímida iluminación. Como en todos los mercados se divide por gremios o productos, el de la comida, especies, telas con el sastre incorporado, vamos que te compras la tela te vas al sastre y te hace un modelazo en cero coma.



Por último estaba la sección de cosas, es algo que estamos viendo por todas partes, tiendas bueno mejor dicho cubículos con su dependiente y llenos de "cosas", nada concreto y todo a la vez es como ¿que necesitas una "cosa" u otra? pues seguro que allí lo encuentras, eso sí, sin pasar las normas de calidad estipuladas pero la "cosa" la tienes.


Cada día estamos más y más agusto.
India es grande en todos los sentidos.

jueves, 10 de noviembre de 2011

JODHPUR,LA CIUDAD AZUL PERO LLENA DE MIERDA DE VACA

Esperamos a la salida del autobus como cada día en torno a una hora. Allí sentados bajo un árbol echamos unas risas con dos indios jóvenes que llevaban un pedal de cuidado. Aquí hay pocas licorerías y las pocas que hay están merodeadas por adictos a estas bebidas. Es raro ver a alguien borracho pero cuando aparecen llevan unas tajadas de cuidado. Estos dos eran dos tipos majetes, con mirada lasciba se hicieron fotos con nosotros, más con Gala que conmigo y cada vez que se hacían una decían "foto foto" como si no se hubieran hecho ninguna. A nuestra izquierda había otros dos personajes. Esperaban con su bombona de butano a que abriera la tienda. Llevaban un buen rato esperando y media hora después de la supuesta apertura por allí no aparecía ni Perry Mason. Les caimos bien y en seguida uno de ellos se animó a hablar con nosotros. Nos enseñó a decir gracias en Hindi "Sucri" y nos dijo que hacía mucho calor, que cuando las nubes tapaban el cielo se estaba mejor. Tenía una mirada de buena persona y era muy suave a la hora de hablar, casi no levantaba la voz.
Nos despedimos de ellos con un "sucri" y nos montamos en el bus.

Como el viaje era solo de 5 horas nos cogimos asientos normales. Menos mal, las camas de "sleeper" eran una auténtica basura, había mierda para parar un tren. Dos guiris que allí había dieron un espectáculo a los nativos curioso. Como su litera estaba emponzoñada entera decidieron sacudir los colchones. Unos colchones que no se habían sacudido desde que se fabricó el autobus, allá por el año 65. Como tenían mucha mierda decidieron sacarlos fuera del bus y sacudirlos allí. Eso provocó las risas entre los allí presentes. Cuando volvieron al interior barrieron la litera antes de poner los colchones y una vez pusieron sus cosas en el interior se percataron de que no había ventana ni barra de seguridad. Eso quiere decir que en caso de volantazo (cada cinco minutos dan uno) podrían salir disparados del habitáculo. De todas maneras eso no era lo que más les preocupó. Lo que a ellos les importaba era pasar frio y es normal, ya que la temperatura era bajísima, a penas 40 grados. Así que decidieron pasarse a otra litera y repetir la misma jugada ante la mirada atónita de todo el bus. Me atreví a vacilarles en inglés y no se si fue por mi inglés patatero o por el contenido del vacile que me miraron con cara rara. A mi me da que estos no sabían a que pais venían.


Nemara

Más tarde en el trayecto había un chico a mi lado, iba de pie. Miraba lo que hacía con el ordenador y tal era su curiosidad que decidí hacerle una foto y retocarla delante suyo. Era un chavalito muy majo, hablé con él un rato y se despidió con un "good luk". Le gustó la foto y se sintió muy agradecido. Me dijo que se llamaba Nemara.

Llegamos como a las 9 de la noche a una gasolinera a la entrada de Jodhpur, estas suelen ser las estaciones de bus improvisadas. Compartimos con un alemán el tuc tuc, un hombre con una cara de pardillo de las buenas (vamos, cara de alemán). El tuc tuc nos dejo en plena Old Town y con nuestras mochilas y un calor de espanto nos adentramos en un laberinto de calles cubiertas de mierda, vacas, mierda de vaca (la cual pise y recibi el vacile oportuno por parte del chico de recepción de hotel, un cachondo) y derivados varios que es mejor no pensar aunque el olor que llegaba a nuestras narices nos indicaba un nivel de podredumbre muy, pero que muy por encima de la media permitida.

Al final después de ver varias guest house que la verdad eran como nidos de ratas acabamos en un hotelito que nos costo un poco más pero merecia la pena, al menos se  veía el dibujo de los azulejos del suelo que ya es de agradecer.











Castillo de Meherangarh:

Construido en 1806 para celebrar las victorias sobre Jaipur y Bikaner, que están bastante lejos. Tiene siete puertas y está construido en terracota oscura.
En el interior hay un laberinto de palacios y patios lleno de celosías al estilo árabe, desde donde se puede mirar hacia fuera pero no al revés.
Es la típica construcción del Rajastán.


Esta mañana nos hemos levantados muy descansados, se agradece no escuchar el ruido del tráfico en la oreja (en ciertas ocasiones nos hemos sentido guardia de tráfico ya que parece que te pasan al lado). Hemos desayunados como campeones bajo las murallas de fuerte, unas murallas que se elevan unos 125 metros, impresionante y nos hemos dirijido a investigar este lugar, pero justo antes de la salida del hotel con una llamada de "epa" a lo vasco David saludó a un chico que resulta que era de Bilbao, se reconocen con este saludo (mosqueante).


Todos juntos nos adentramos en el fuerte, primero nos esperaba una cuesta muy empinada bajo un sol de justicia y tres horas deambulando por parte del palacio que se podia visitar.Para quien haya visto la peli "The Fall, el sueño de Alejandría" bastan las palabras pero deciros que es un sitio guapìsimo, una fortaleza contruido en una loma que jamás sucumbio al enemigo, como para no, lllegaban los enemigos en general veían el asunto y vamos, vamos... menuda perecita. Por el resto precioso, por dentro de cuento de las Mil y una Noches.




El de Bilbao, la alemana y Gala

Ahora después de una comida reparadora nos daremos una vuelta por el laberinto de calles antes de que anochezca que sino no vemos lo que pisamos y esto si que es tremendo.






Desde la muralla se contemplan las maravillosas vistas de la ciudad, todas las casas aparecen teñidas de azul índigo. Pigmento muy común en la zona utilizado para dar frescor y evitar la aparición de mosquitos. Dándole un rollo de mar interior visto desde lo más alto.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

JAISALMER, LA CIUDAD DE LAS MIL Y UNA NOCHES

Pasamos la tarde en los Ghats de Udaipur, sacando fotos a las mujeres que lavaban sus ropas y a ellas mismas en aquellas aguas. El sol se escondía por detrás de uno de los palacios y la temperatura era de unos 30 grados. Hicimos unas cuantas fotos y nos fuimos al hotel a preparar nuestras cosas. Nos despedimos de Noctu, el waitman del Minerwa, de Santos, el boss y de una mujer que con un niño pequeño solía estar siempre allí regalándonos sonrisas todo el rato.
La llegada a Jaisalmer fue un infierno, el viaje era como si un equipo entero de rugbi estuviera zarandeando la cama a muy mala hostia. No pegamos ojo y fueron 11 de horas de viaje con avería incluida.

Los conductores de autobus son unos locos de la pradera, conducen autobuses que en muchos casos estan en las últimas y van a fuego. Además no saben donde tienen el pedal del freno y prefieren dar un volantazo antes que aminorar la marcha. Cuando recuerdan donde se encuentra el citado pedal lo pisan para recuperar todas las veces que no lo pisaron. Es como ver frenar a Fernando Alonso al final de recta del circuito de Malasia. Lo clavan!!!. Es en ese momento cuando notas que tu cuerpo se desplaza en dirección al conductor y piensas "Este es el final", ves tu vida en diapositivas y te acuerdas de familiares y amigos, jejejejeje.

La sensación cuando viajamos en autobus es de peligro de muerte, menos mal que hacemos lo indecible para no pensar en ello. Poco a poco nos vamos acostumbrando a este tipo de sensaciones y las vamos normalizando. Es como cuando vamos en los tuc tuc, estos van despacio porque no pueden ir más rápido. Pero por despacio que vayan van "to the limit". Una pasada!!.

Llegamos a Jaisalmer y nos metimos en el hotel del hombre que nos acercó en Jeep.

El hotel no estaba mal. Dejamos las cosas, nos duchamos y nos fuimos a ver Jaisalmer.
Jaisalmer es un lugar muy especial. Es como retroceder 400 años en el tiempo añadiendo zapatillas deportivas a los chavalitos. EL resto de la gente visten igual que hace siglos.
Jaisalmer es una ciudad amurallada que tiene más ciudad fuera de esta. La parte interior la denominan Old Town. La entrada principal da lugar a una pequeña plaza que tiene pinta de haber sido un antiguo mercado. De ahí, tras subir una rampa en zig zag, llegamos a la segunda puerta. Y un poco más alante nos encontramos con la puerta que da acceso a la ciudadela.

El Old Town de Jaisalmer es espectacular, como todo en este pais. Se ve en una mañana y está todo tallado en piedra. Su museo recibe al viajero en la entrada. Y en esa misma plaza del museo se pueden ver 5 calles que nos introducen por la vieja ciudad. Cada uno de los caminos lleva a una parte diferente de la muralla. Sus calles estrechas están llenas de comercios y comerciantes que quieren venderte algo. "Amigo", "Were are you from?", Spain!! contestamos. "Oh, de donde?", "del norte". "Esto es más barato que mercadona, mejor que eroski". Y alguno se despide con un "Hasta luego Lucas".

Gala, Iñaki y Roberto




Tomamos te con unos chavales de Huesca que hemos conocido mientras escuchábamos tocar a un músico en un pequeño templo a un dios. Se llaman Iñaki y Roberto. Llevan viajando 40 días por India y están a 5 dias de volver a España.Gente miuy maja, echamos unas risas y nos despedimos de ellos en una tienda. Están llenando sus mochilas con cojines y telas.




Cena sobre la muralla
Nos vamos a cenar a un restaurante que se encuentra pegado a la muralla, desde allí se divisa Jaisalmer, la parte nueva, la de fuera de la muralla. Hace una noche perfecta, comemos arroz y algo que ya comimos otra vez a base de curri y verduras.
Allí conocemos a todo un personaje, se llama Marco Rossi, al menos eso dice él. No sé como da por hecho que somos vascos. "Zer moduz, ondo eta zu?", él pregunta, él responde. Muy majo y gracioso. Le pido hacerle una foto, acepta encantado.



Marco Rossi
Nos tomamos unas cervezas y nos volvemos al hotel. Estamos a puntito de perdernos pero conseguimos encontrar el camino correcto y llegar perfectamente. Esta noche hemos dormido bien, por fin, suficientes horas. La faena ha sido que este post lo escribimos ayer y al darle a guardar desapareció, esta mañana ha vuelto a pasar lo mismo, con menos escrito. Esperemos que ahora no pase lo mismo.
Vaca durmiendo


Salimos a las 3 hacia Jodhpur, la ciudad azul, dicen que es un sitio muy bonito. Jaisalmer nos ha encantado, es un sitio muy divertido para recorrer.







Hoy viajaremos en autobus, de día, veremos los peligros de la carretera, será diferente.


martes, 8 de noviembre de 2011

LOS GHATS Y LA PALIZA DE JAISALMER

Teniendo en cuenta que nos venían 11 horas de autobus camino a Jaisalmer el día de ayer nos lo tomamos en Udaipur con mucha calma. Fuimos a pasear antes y después de comer, primero por el otro lado del lago y luego bajamos a los Ghats a ver la puesta de sol.
Los Ghats son escaleras que se introducen en el agua, ya sea rio o lago. En el caso de Udaipur eran Ghats en el lago Pichola. el lago lo construyó un maharajá, es artificial y en las estaciones secas se llega a quedar sin agua. Ahora al haber finalizado los monzones está a tope!!!.

El agua llega casi hasta las escaleras superiores y la gente va allí a bañarse, lavarse, lavar la ropa o hacer ofrendas. Las mujeres son las que se encargan de la ropa mientras que los hombres hacen una labor más ociosa sobre los Ghats. Ellas no solo lavan la ropa, se sumergen casi por entero y se quedan con todo el cuerpo mojado. Sus telas se pegan a sus cuerpos y por lo que hemos podido comprobar no sienten ni el más mínimo pudor. Los guiris que allí vamos (somos guiris y hacemos cosas de guiris) con la cámara en mano tiramos las mismas fotos, uno tras otro. La gente del lugar ni se inmuta.

Terminada la puesta de sol cogimos nuestras cosas y nos fuimos en tuc tuc hacia la parada de bus. Nos toó esperar más de una hora, eso suponía llegar aún más tarde de lo previsto pero como no tenemos prisa no nos importó demasiado.
En la estación conocimos a todo un personaje. Llegó saludando a todo el mundo, su nombre Louis. De Orlando, U.S. Era funambulista y trabajaba en el circo, un tipo muy muy majo. Hablaba español, francés, italiano, inglés, ruso, hindi... vete tú a saber que más e incluso se atrevía a hablar en castellano con acento mexicano, todo un personaje.

Estuvimos hablando con él en la estación mientras un grupo de niñas revoloteaba por allí pidiendo dinero. Siempre actuan de la misma manera, te rodean, se llevan la mano a la boca y levantan un poco el labio, como diciendo "Tio, mira como estoy colega, que tengo hambre!!!" les dices que no, vuelven a realizar el mismo acto, les vuelves a decir que no, otra vez lo mismo. Al final terminas jugando con ellos y los oriundos de la zona flipan, ya que ellos actuan con estos niños como si no existieran.

Louis

Cuando pasa un poco de tiempo aparece alguien de la zona y los espanta con un gesto parecido al de quitarse de encima una mosca. Ellos se alejan unos metros y vuelven a hacer el mismo gesto. Si les das algo se van y a los 10 minutos vuelven como si no fueran ellos los que ya te hubieran sacado algo. Tienen una mirada espectacular.
Montamos en el autobus dirección Jaisalmer. A Jaisalmer la llaman la ciudad naranja.

El viaje de autobus ha sido terrible. Era como caer dando vueltas por un terraplen, una auténtica paliza. Los baches eran tan grandes que en ocasiones no tocábamos el suelo. No solo eso, tumbados sobre la cama del autobus cuando llegaba el bache te elevabas y en la caida te desplazabas a los lados. Una locura. Por supuesto hemos dormido poco y mal. Cuando llevábamos casi 11 horas de viaje por la autovía del patatal el autobus se ha parado. A 10 kilómetros de Jaisalmer se ha averiado el trasto en el que viajábamos.
Nos hemos bajado y se ha montado una trifulca de cuidado. Dos personas en moto se han puesto a discutir. Casi se pegan. Cuanto màs se acaloraban más gente paraba y el autobus que no se movía. Al rato llegó un hombre montado en un Jeep. Sacó dos o tres llaves inglesas y en menos de 15 minutos había reparado el bus.

Mientras esperábamos allí abajo un hombre nos dio publicidad de su Ghest house. Y sin complicarnos ni media nos hemos ido para allá. 150 rupias por noche, los dos. Eso son 3 euros. 1,5 por persona y noche, no está mal. Hay que decir que no es el Royal Palace pero se puede estar.

Nos hemos duchado, comprado un lector de tarjetas (el que teníamos lo hemos perdido en el autobus en alguno de los baches) y nos hemos ido a Jaislamer a dar una vuelta, pero eso será en  el siguiente Post.

lunes, 7 de noviembre de 2011

AHAR Y EL DÍA DE LOS DIFUNTOS, EL PUNJA.

templos funebres de Ahar
Era el Punja, la fiesta de las ofrendas. Nos habían llevado, previo pago (que aquí todo es barato pero cuando te da la tos aparece alguien que te dice 20 rupiiis), en tuc tuc a Ahar. Ahar es un sitio increíble. Sabemos que esto de increíble lo repetimos hasta la saciedad pero os damos nuestra palabra que nos quedamos cortos. Este lugar es un cementerio. Aquí ese concepto es muy diferente, cuando entras no sientes la muerte respirando en el cogote. Cuando accedes a este lugar la mandíbula se desencaja por completo. Los mausoleos son enormes y de diferentes épocas, hay algunos con más de 350 años, el último es del 2008. En total son más de 250 de diferentes tamaños y formas. A pesar de su belleza no es un lugar demasiado turístico y es posible disfrutar de la zona en la más absolutas de las soledades. El silencio, los pájaros y las libélulas de color rojo... todo es magnífico. Para acceder a algunos de los templetes hay que descalzarse. La zona verde está muy mal cuidada y hay algunas construcciones que se están desmoronando.
Ahar se divide en varias zonas, la principal, por la que se entra, es la zona más noble, tras ella se encuentra otra tan impresionante como la primera, de mausoleos de todos los tamaños, escalonados y sin escalonar.
En la primera zona hay un pequeño pozo escalonado que podría estar un poco mejor cuidado, de todas maneras mantiene el encanto del lugar.

Cuando accedimos a la parte de atrás pudimos comprobar que había una tercera. Esta se encontraba llena de gente, llena de niños y niñas que corrían y se lanzaban al agua de lo que parecía una zona de baños. No se podía acceder desde allí y tras preguntar a una mujer muy sonriente que estaba al otro lado de la valla decidimos dar la vuelta a todo el complejo para acceder al lugar en cuestión. Fue una excelente decisión ya que no nos imaginábamos lo que nos íbamos a encontrar allí. Varios cientos de personas.
Nada más entrar una pequeña zona de baño con un pequeño altar. No nos paramos nada más que para hacer una foto a un grupo de niños que nos saludaban desde abajo. Continuamos andando y llegamos a una zona de baño de un  tamaño considerable. Las mujeres y los chavales se bañaban entre risas mientras otras personas hacían pequeñas ofrendas junto a los árboles o en el mismo suelo. Este se encontraba lleno de frutos secos, maíces y otros frutos que no conocemos. Mientras hacen estas pequeñas ofrendas encienden incienso, en barras finas como las que vemos en España o con unos hilos de algodón que sumerjen en un líquido dentro de unos cuencos de barro muy pequeños.
Nos miran, nos sonríen, hablamos con ellos. Los niños se acercan, nos piden fotos y entre risas te sueltan "20 rupiiis", de seguido te dicen que no con la mano entre risas, los cachondos!!!!.

Seguimos caminando y volvemos por donde hemos venido. Bajamos a los pozos que veíamos al principio, a los que no accedimos. Toda una sorpresa llegar allí abajo.

Nos quedamos parados al final de la escalera ya que se trataba de una zona de baño y solo se veían mujeres.
De pronto apareció un hombre, vestido de blanco inmaculado, moreno y muy sonriente, nos saludó y avanzamos. A nuestra derecha un grupo de mujeres compartían comida entre ellas, es el prasad, comida bendecida. Se reían y nos miraban. Nos invitaron a comer con ellos. Tenían un cuenco metálico con un producto de color marrón. Insistieron en que probáramos aquello. Estaba muy bueno, parecía ser una mezcla entre higo y algún fruto seco, muy dulce y sabroso.

Luego sacaron otro alimento, eran bolitas blancas que al introducir en la boca se rompían y dejaban salir el agua de su interior, era picante y cuando vieron nuestra cara al ver que picaba se rieron con nosotros. Después un líquido de color marrón, caliente, de sabor muy diferente a nada que hubiéramos probado antes. Nos dijeron que era hecho a base de flores. Parecía un caldo de pollo pero sin pollo o algo con levadura de cerveza, dificil saber que era.



Les hicimos unas fotos y seguimos caminando. El único paso que había era por el medio de un grupo de mujeres que cantaban y bailaban. dimos un rodeo por debajo de los arcos y nos quedamos a ver lo que hacían.

mujeres en la ceremonia de Punja
Ese tipo de baile y canto se denomina bhajans. Una persona canta y las demás acompañan con percusión, todo el mundo hace los coros. Nos invitaron a unirnos a bailar con ellos. Allí se apuntó Gala mientras yo hacía fotos. Los niños observaban la cámara de vídeo del móvil y decían "nice". Pasamos un rato muy agradable entre ellos, nos sentimos parte de la fiesta y nos dio mucha pena salir de allí. Nos habríamos quedado mucho más rato.


bailes ceremonia Punja, Ahar
Al salir de allí ocurrió lo de la niña de Ahar. Volvimos al hotel con una sonrisa enorme en la cara. Fueron cerca de 3 horas llenas de montones de vivencias. El templo de Ahar y sus alrededores están repletos de magia. Tuvimos la suerte de llegar en un día de celebración, en el mejor día para ir a un lugar como este.
Hay caras que no olvidaremos nunca.

domingo, 6 de noviembre de 2011

LA NIÑA DE AHAR

Hemos decidido hacer una entrada especial por algo que hemos visto esta tarde. Salíamos de los templos de Ahar (lugar al que haremos el siguiente post) deseando que quedara la suficiente batería en la cámara para poder hacer una última foto a una mujer con sus dos hijos que estaban cerca de nuestro Tuc tuc.La cámara estaba en las últimas pero aguantó hasta el final. Sonreimos a la mujer que allí seguía la cual nos respondió con una sonrisa aún más grande. Estaban sentados en el suelo, sobre la tierra. La niña sentada delante de ella estaba enfadada y tenía toda la intención de echarse a llorar de un momento a otro. Le mostramos la cámara y asintió con la cabeza. Me agache mientras le decíamos a la niña "Hello!!!" La niña no quería mirar e insistimos. Durante medio segundo levantó la cabeza y miró a lo más profundo del objetivo, disparé. Luego retiró la cara y empezó a poner cara de lloros. Le enseñe la foto que había hecho y lo único que hice fue empeorar la situación así que nos fuimos de allí dándole las gracias a la madre y diciendole adios a la niña. Era una niña preciosa. Como esta hay cientos de ellas por la calle. Hay algunas que arrastran sus pies desnudos por la calle y su cuerpo se encuentra llenos de suciedad, siempre con el gesto de tristeza en el rostro. Solo una sonrisa y te devuelven la mejor de las suyas. India tiene muchas cosas malas y luego tiene una cosa que en occidente muy poca gente tiene, son los dueños absolutos de la felicidad y no solo eso, te la dan sin pedir nada a cambio. Esta foto nos ha dejado toda la tarde pensativos ya que la hemos estado tocando con el ordenador. Esperamos os guste lo mismo que a nosotros, no tiene ningún mérito hacerla, aquí las fotos salen solas aunque chutes la cámara y se dispare ella sola.

sábado, 5 de noviembre de 2011

CONFLICTO INTERNACIONAL

Al mediodía, tras postear algo en el blog, nos fuimos a ver el palacio de Mewar. Un lugar impresionante en el que te meten 75 rupias la entrada por persona y 200 rupias la cámara. Pensábamos hacernos los listos despistados y colar la cámara. Menos mal que no lo hemos hecho porque cada dos por tres te piden el pase de 200 rupias. Una pasada de caro para como son los precios aquí.

El palacio es de un tamaño descomunal, se puede ver desde toda la ciudad y por la noche es el edificio mejor iluminado de Udaipur. Dentro hay montones de pinturas de miniaturas. Se representan diversas batallas en las que el Maharajá luchó al  frente de los suyos por algún tipo de conflicto que si no sabes inglés o indi te quedas con las ganas de saber. Con lo que si nos hemos quedado es que su caballo murió. Vamos, que no nos hemos enterado de nada. El palacio en si merece mucho la pena verlo, está muy bien cuidado y tiene vigilancia por todos lados.Las fotos se hacen solas.

Mientras abandonábamos el hotel se nos acercó uno de los guías. Nos preguntó de donde éramos, lo típico!. Me preguntó si yo era nacido en India. Le contestamos que no. Nos vino a decir que parecía un indio de los buenos, de los grandes y que era muy "nice man". Eso mientras me acariciaba la cara. Ha sido muy gracioso porque el tipo nos lo decía totalmente en serio pero a nosotros nos ha dado por reir. Nos hemos despedido de él con un apretón de manos y otro interrogatorio.
Salimos del palacio con más hambre que un león en un vegetariano dirección al hotel.

De camino al hotel recordamos haber visto unos Ghats una calle antes.
Los Ghats son escaleras que se introducen en el agua donde la gente va a lavar su ropa o ellos mismos. Suele ser un lugar de mucho encanto y teníamos muchas ganas de ver uno.
Según llegábamos Gala vio una mujer en una ventana. La ventana era muy pequeña y la mujer sacaba un brazo junto con la cabeza. sacaba todo lo que podía por aquel agujero. La miré y la pregunté si podía hacerla una foto. Con un gesto con la mano a modo de espantar una mosca que vino a decir "Anda niño, vete  a tomar por culo  de aquí!" nos fuimos de allí riendo y sin foto.

Justo debajo de los arcos que dan paso a los Ghats un hombre con unas uñas larguísimas tocaba un instrumento parecido a un Sitar pero en pequeño. Le hice una foto y hablé con un par de niños. Cuando giré la cabeza vi a una señora que salía del agua. Me puse en cuclillas y la tiré una foto.

CONFLICTO INTERNACIONAL!!!! Si veis en la foto os fijareis que la señora de la izquierda no está de muy buen humor. Tras la foto dio dos pasos hacia mi y se paró. Empezó a pedirme dinero, lo sé por el gesto internacional de frotar índice contra pulgar con el brazo perfectamente alineado en un ángulo de 45º. Yo seguía mirándola en cuclillas y sonriendo. Y ella al ver que no tenía intención de soltar una rupia hizo el gesto ese de "A que voy para allá?" y vino. Como la vi muy acelerada y con cara de muy mala leche me levanté. La señora se quedó parada mientras creo que hablaba de mi amplia sonrisa y mi buen porte con la cámara. Me debió de decir de todo porque los indios allí presentes se morían de la risa. Viendo el panorama busqué entre los bolsillos y descubrí que no llevaba nada. Le pedí a Gala una moneda que tampoco llevaba. He de decir que desde atrás Gala, en un perfecto castellano, me decía "no la des nada!!". Eso es, lo que hacía falta, una mediadora de paz!

Cuando la mujer vio que no sacaría nada de nosotros se acordó de parte de nuestra familia. Y debió de ser tan bestia que mientras gritaba se acercó un chaval de unos 25 años y me dio una moneda de 2 rupias. Le di las gracias y se fue moviendo el dedo sobre su frente refiriéndose a ella.

La mujer al recibir la moneda se fue contenta, hasta que se giró y nos vio reirnos de la situación. Vuelta al mal rollo!!!!. Terminó marchándose por el fondo pegando voces.

Al marcharse se acercó el músico de la entrada, quería vendernos un cd suyo. Para convencernos de comprar su cd nos tocó una melodía. Alucinante lo que hacía ese hombre con ese instrumento. Quedamos en verlo y comprarle un cd a la puesta de sol, pero se nos ha ido la pinza, mañana volveremos a ver si está. Nos dijo que vivía de su música, viajando por la India. También nos contó que era él el compositor de la música que tocaba.

Volvimos al hotel a cenar, un día muy divertido!!!! :)

UDAIPUR, COMO LAS VACAS MIRANDO AL TREN

atardecer en udaipur
Nota: Hemos decidido por petición popular ampliar el tamaño de las fotos y de paso eliminar el efecto polaroid. Hora al hacer doble click sobre ellas se ven más grandes. No están tratadas de color ya que no nos es posible hacerlo con los medios que disponemos.


La llegada a Udaipur fue de madrugada. Llegamos con un tuc tuc que nos cobró 90 rupias por ser de noche, aunque rebajamos un poco el precio no había mucha opción ya que no había mucho tráfico a esas horas y los tuc tuc escaseaban. Nos abrió la puerta del Hotel Minerva una señora embuelta en un vestido típico de India. Llevaba unas telas de color naranja y se tapaba la cabeza. En la entrada había un chico durmiendo. Este chico trabaja en el hotel y se le ve de arriba abajo todo el rato.

La mujer nos preguntó cuanto teníamos pensado gastarnos, 600,400 rupias... nos enseñó la habitación de 600 rupias pero se escapaba del presupuesto así que fuimos a ver la de 400. En ocasiones el hotel tiene habitaciones por 300 pero lo tenían todo completo.

Nos quedamos con la habitación de 400 rupias y nos instalamos sin dejar pasaportes ni nada. La mujer nos dijo que al día siguiente lo habláramos con el jefe. El jefe se llama Santos. Es un indio que habla bastante bien el castellano, lo ha aprendido de tanto hablar con españoles y es un tipo bastante majo. Te ofrece ayuda constantemente y por las mañanas saluda muy amigablemente.

La habitación es amplia y el baño es occidental.

lago pichola
Tiene una terraza impresionante con vistas al lago Pichola.

Las calles de Udaipur no son coo las de Bombay o Ahmedabad, aquí hay mucho menos ajetreo y la vida se ve que va a otro ritmo. Cuando llegas aquí y ves como viven en esta ciudad es dificil entender que haya gente viviendo en ciudades como Bombay.

Paseamos por el casco viejo de la ciudad para hacernos un poco a la idea de lo que hay. Paseamos y nos subimos en un tuc tuc con un tipo que nos quería vender todo tipo de sustancias psicotrópicas. Nos llevó a ver otra zona del lago y un jardin botánico. Nos paseó por el centro de la urbe mientras hablaba por el movil. El tipo iba de porros hasta el culo. Nos entendíamos bastante bien con él y terminó dejándonos en la parte baja del barrio antiguo. Pensamos que nos habíamos perdido pero no fue así y aprovechamos para volver al hotel y comer un poco. Fue lo que se dice una especie de merienda cena ya que después ya no probamos nada más.
Por la noche nos quedamos en la terraza del hotel y a eso de las 12 de la noche pudimos ver fuegos artificiales que tiraban desde el medio del lago. Estuvo bastante bien.  

Aunque Udaipur es muy bonito y tranquilo da mucho más juego las ciudades con barullo de gente. Este es un lugar para estar tirado completamente y olvidarte del mundo.



Es el primer día desde que salimos de Santander en el que hemos dormido una cantidad de horas lógicas.


viernes, 4 de noviembre de 2011

AHMEDABAD

Tras una noche entera viajando hemos llegado a Ahmedabad.

coche cama
Interior del Bus cama
El autobus llegó pero como no entendíamos nada y se estaba la mar de a gusto tirados en el bus ni nos movimos. El conductor vino a decirnos algo pero como no podíamos comunicarnos con él allí que nos quedamos, tirados como dos colillas sobre la cama del autobus. Si, aquí los autobuses de largo recorrido tienen camas dobles e individuales que son una pasada. Nos tocó un autobus Volvo con aire acondicionado. El problema está en que las carreteras tienen siete millones de baches por kilómetro. Así que por muy bueno que sea el autobus hay zonas en las que parece que estés metido dentro de una turmix.
Cuando nos dimos cuenta de lo que nos trataban de decir bajamos del autobus recogiendo el pequeño rancho que habíamos formado allí dentro. A toda velocidad porque se ponían nerviosos!!!!! Lo justo, que aquí la peña es super enrollada.

Allí abajo había ordas de conductores de rickshaw dispuestos a regalarnos su mejor sonrisa y de paso llevarnos al hotel en que llevarse la mejor de las comisiones. Tras varios intento de llevarnos al Hotel Volga conseguimos hacer que nos llevaran al hotel Cadillac que era mucho más barato, El precio del Rickshaw ascendió a la friolera de 90 rupias, un euro y medio. Parece barato y lo es, pero es caro para India, nos debería haber cobrado 40 como mucho.
Llegamos al Cadillac en pocos minutos y allí nos atendió un hombre de gafas con cara de muy indio. A su  lado una especie de botones de semblante serio nos hizo unos Chai (Te raro al que no me termino de acostumbrar, a Gala le gusta más que a mi). Pasamos a las habitaciones tras pactar un precio con otro ricksaw para visitar Adalaj Wad.

Adalaj Wad es un sitio espectacular, lo habíamos visto en una sola guía y al parecer no es un sitio muy turístico, de hecho no había ningún turista cuando llegamos. Por llevarnos hasta allí nos cobraron ida y vuelta 250 rupias, unos 4 euros. Precio muy razonable ya que se encontraba francamente lejos.

Llegar allí es toda una odisea, Cuando montas en un ricksaw la primera sensación que tienes al recorrer 100 metros es la de que se masca la tragedia. El sonido que más sale de nuestra boca es "uuuuuuy" todos se pasan rozando y sin embargo nunca pasa nada. Los semáforos no existen a penas y cuando los hay casi nadie los respeta a no ser que haya varios policías dando paso. Es alucinante, no se respeta nada, cada uno va por donde  le da la gana , las rayas del suelo son inexistentes y se cruzan unos con otros constantemente pitándose hasta dejarte sordo. Pitan para que los demás los vean. A los conductores no les gusta que les hablen y es normal ya que deben de ir con mil ojos.

adalaj wav
Adalaj Wav
Llegamos a Adalaj Wav. Son unos pozos de agua del siglo 16. Cinco plantas bajo el suelo llenas de pilares tallados. Escenas de elefantes y de sexo decoran todas las paredes.
El lugar es maravilloso.

Volvimos al hotel y nos fuimos a comer tras hablar con el dueño y coger billetes para salir ese mismo día hacia Udaipur. Ahmedabad no  tiene mucho más para ver.





El restaurante seleccionado era el Kalapi. Muy limpio, con buen olor y buenos precios. Los camareros, como en casi todos lados, con unos lamparones en la ropa enormes!!! pero muy educados, atentos y silenciosos. Pedimos de comer Masala Doha Noodles y Sopa de tomate, de acompañamiento un lassi. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto de una comida. Sabores perfectos, una maravilla, el lassi ESPECTACULAR!!!!!. Aunque lo pedimos de frutas nos lo trajeron normal, de todas manera hemos vuelto por la tarde noche y nos hemos tomado el de frutas porque teníamos que catarlo antes de irnos de allí.

Monumental atasco
Después de comer nos hemos ido a dar una vuelta por la ciudad, no hemos visto algo igual en toda nuestra vida, miles de motos, coches y rycksaws, embotellamientos como no los hay en Madrid en hora punta. Parecía que los habían dejado caer del cielo, cada uno en una postura y dirección, todos juntos pero sin tocarse y entre todos haciendo una sinfonía de claxon que vuelve loco al más cuerdo. Cruzamos la calle varias veces como pudimos y nos paramos a hablar con mucha gente que nos quería saludar. Otros nos pedían que les hicieramos fotos, algunos se limitaban a decirnos "How are yo?, wellcome to Ahmedabad". Ha sido toda una experiencia fantástica imposible de relatar, hay que verlo y vivirlo. Hemos estado a punto de ser atropellados varias docenas de veces y no ha pasado nada. India es el país del "por casi".

De vuelta al hotel hemos echado unas fotos desde la ventana y nos hemos ido a por el autobus de Udaipur en el que ahora estamos tumbados escribiendo esto. A mi izquierda hay dos niños que no me quitan ojo, yo a ellos tampoco, hemos hablado y reido y les he hecho unas fotos. Se llaman Chirag y  Divyang. Este último es el mayor, son hermanos, les gusta el criket y nos sonríen todo el rato. Nos han dado dos caramelos y se han echado a dormir hace un rato.


Llegamos a Udaipur a las 2 de la mañana, un fallo de cálculo, pensábamos llegar a las 8 y no coger hotel pero no nos va a quedar más remedio que hacerlo. Creo que me voy a dormir un rato. Hoy lo hemos pasado espectacular. Teníamos un poco de recelo sobre esta ciudad, todo el mundo nos había hablado mal de ella y habíamos leído malas críticas pero nos ha gustado mucho.


Chirag y  Divyang

Hemos llegado a UDAIPUR!!!!! Ahora tras dormir un rato, no mucho, nos hemos levantado y hemos subido a la terraza del hotel Minerva. Es una puta pasada de sitio!!!!! Las vistas al lago Pichola son alucinantes, aquí se grabaron varias escenas de James Bond, eso dice Gala, yo no tengo ni idea. Estamos sentados en la terraza del hotel, el suelo es de mármol, todo es de mármol y estamos rodeados de palacios Rajastanís.
Pero eso será en el siguiente post. 






Desayunamos Lassi de Banana y de frutas varias, como parte consistente unas tostadas con mermelada.
Ñam ñam!!!! :) 

Aquí se está tan bien que nos vamos a quedar varios días. Hay mucho que ver. :) 
   
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